Publicidad

La respuesta corta

La interpretación de los sueños no es predicción ni diagnóstico. Este artículo separa lo que observa la investigación del sueño de lo que asocia la interpretación popular, siempre indicando cuál es cuál.

La Biblia narra sueños que cambian el rumbo de una historia. Los más conocidos están en Génesis, con José en Egipto, en el libro de Daniel, con el rey Nabucodonosor, y al comienzo de Mateo, con José de Nazaret. En los dos primeros casos, el sueño llega en imágenes que hay que interpretar. En el tercero, el mensaje llega claro y pide una respuesta: obedecer.

La tradición cristiana trata estos relatos como parte de la revelación, pero no suele enseñar que todo sueño sea un mensaje de Dios. El camino más común es el discernimiento. La investigación sobre el sueño, por su parte, observa que la mayoría de los sueños acompaña las preocupaciones del día. Aquí las dos lecturas aparecen lado a lado.

Lee también: Soñar con Dios y Soñar con Jesús.

José en Egipto: de las gavillas a las vacas del faraón

Los sueños de José (Génesis 37). José, el hijo preferido de Jacob, sueña que su gavilla se levanta y las gavillas de sus hermanos se inclinan ante ella. Después sueña que el sol, la luna y once estrellas se inclinan ante él. Sus hermanos pasan a odiarlo todavía más, y poco después lo venden y se lo llevan a Egipto.

El copero y el panadero (Génesis 40). En la cárcel, dos servidores del faraón sueñan la misma noche. El copero ve una vid con tres ramas, exprime las uvas en la copa del faraón y se la entrega. El panadero lleva tres canastos sobre la cabeza, y las aves se comen los panes del canasto de arriba. José dice que las interpretaciones pertenecen a Dios y anuncia que, en tres días, el copero volvería a su puesto y el panadero sería ejecutado. Así sucede, pero el copero se olvida de José durante dos años.

El faraón y las vacas (Génesis 41). El faraón sueña que siete vacas flacas devoran a siete vacas gordas que subieron del Nilo; vuelve a dormirse y ve siete espigas secas tragarse a siete espigas llenas. Ningún sabio de Egipto sabe explicarlo. Llamado a palacio, José dice que la respuesta viene de Dios: son siete años de abundancia seguidos de siete de hambre, y el sueño llegó dos veces porque la cosa está firme. Sugiere guardar parte de las cosechas, y el faraón lo pone al frente de Egipto. Mira también soñar con buey o vaca y los sueños recurrentes.

Fuente: La Biblia (Génesis 37, 40 y 41; Daniel 2, 4 y 7; Mateo 1 y 2).

Daniel y los sueños de Nabucodonosor

La estatua (Daniel 2). El rey de Babilonia exige que los sabios le cuenten el sueño y su interpretación; nadie lo logra, y él manda matarlos. Daniel pide tiempo, ora con sus compañeros y recibe la revelación de noche. El rey había visto una estatua con cabeza de oro, pecho de plata, vientre de bronce, piernas de hierro y pies de hierro mezclado con barro. Una piedra cortada sin intervención de manos la hace pedazos y se convierte en un monte que llena la tierra. Daniel explica: la cabeza de oro es el rey, vendrán otros reinos, y Dios levantará un reino que nunca será destruido.

El árbol (Daniel 4). El rey ve un árbol enorme, que llega al cielo, con animales a su sombra y aves en sus ramas. Un santo desciende y ordena cortarlo, pero dejar el tocón con las raíces. Daniel explica que el árbol es el rey, que sería apartado de los hombres hasta reconocer que el Altísimo gobierna, y que el tocón indica que el reino le sería devuelto. Le aconseja justicia y misericordia con los pobres. Según el texto, todo se cumple, y el rey termina alabando a Dios. Mira soñar con un árbol.

Fuente: La Biblia (Génesis 37, 40 y 41; Daniel 2, 4 y 7; Mateo 1 y 2).

Mira también: Soñé algo y pasó y Pesadillas infantiles por edad y cómo acompañar al niño.

José de Nazaret: sueños que piden obediencia

En Mateo 1, José descubre que María, su prometida, está embarazada y decide dejarla en secreto, sin exponerla. Un ángel del Señor se le aparece en sueños, le dice que no tema recibirla, porque el hijo viene del Espíritu Santo, y que el niño se llamará Jesús. José despierta y hace lo que el ángel le mandó.

En el capítulo 2, los magos reciben en sueños el aviso de no volver a Herodes, y José recibe en sueños la orden de huir a Egipto, después el aviso de que puede regresar y, por último, la orientación que lo lleva a Nazaret. Mateo no registra ni una sola palabra suya: el texto solo muestra que se levanta y actúa. Mira también soñar con un ángel.

Fuente: La Biblia (Génesis 37, 40 y 41; Daniel 2, 4 y 7; Mateo 1 y 2).

Cómo leen hoy los sueños la tradición cristiana y la ciencia

Entre católicos y evangélicos, la orientación pastoral más común es la calma. La propia Biblia da motivos: Eclesiastés, en el capítulo 5, relaciona los sueños con el exceso de ocupaciones, y el Deuteronomio, en el capítulo 13, advierte que ni siquiera una señal cumplida autoriza a nadie a apartar al pueblo de Dios. Muchos creyentes llevan el sueño a la oración, lo comparan con lo que enseña su fe y conversan con un sacerdote o un pastor antes de decidir algo. Mira soñar con una iglesia y soñar con un pastor.

La ciencia no evalúa si un sueño es revelación; mide de dónde viene el material. Michael Schredl y Friedrich Hofmann, en 2003, encontraron continuidad entre la vida despierta y los sueños, y William Dement y Edward Wolpert, en 1958, vieron cómo estímulos externos entraban en la historia soñada. En los relatos bíblicos, el copero sueña con uvas, el panadero con panes y el faraón con el Nilo: el sueño habla el idioma de quien sueña, lo que no le quita sentido al texto para quien cree.

Fuentes: Schredl y Hofmann, Continuity between waking activities and dream activities, Consciousness and Cognition, 2003; Dement y Wolpert, Journal of Experimental Psychology, 1958.

Freud, Jung y la fe ante los sueños bíblicos

En el psicoanálisis de Freud. Freud usa a José y al faraón como ejemplo del antiguo método simbólico: el sueño entero se cambia por otro contenido parecido, y las vacas flacas que devoran a las gordas se convierten en el hambre que consumiría la abundancia. Para él, ese método depende de la intuición y falla con los sueños confusos. Más adelante, observa que los dos sueños del faraón en la misma noche decían lo mismo.

En la psicología de Jung. Jung tomaba en serio las imágenes religiosas y veía en ellas una forma muy antigua que tiene la psique de darle sentido a la vida. En clave junguiana, el árbol enorme de Nabucodonosor puede leerse también como el retrato de un orgullo que creció demasiado.

En los símbolos y en la fe. Para el cristiano, José y Daniel enseñan humildad: los dos dicen que la interpretación viene de Dios. Hasta O Livro dos Sonhos, un libro de sueños brasileño de L. P. Baçan, empieza recordando a José, al rey de Egipto y al ángel que avisa a José de Nazaret.

Para unir las dos lecturas. La fe pregunta qué hacer con el sueño; la ciencia, de dónde vino. Quien cree puede orar sobre el sueño y reconocer en él las preocupaciones de la semana.

Fuentes: Freud, Die Traumdeutung, 1900; Jung (ed.), El hombre y sus símbolos; L. P. Baçan, O Livro dos Sonhos, 2014.

Publicidad

Lo que la creencia popular hace con estos textos

La historia del faraón entró en el lenguaje: en Brasil, "tiempo de vacas flacas" se volvió sinónimo de aprieto, igual que en muchos países de habla hispana, y hay quien lee un sueño con una vaca gorda como abundancia. También hay quien dice que un sueño repetido "es Dios confirmando". Son usos populares, no enseñanzas de las iglesias ni predicciones. Mira el significado de los sueños según la ciencia y la cultura.

Contenido informativo. No sustituye la orientación médica, financiera o profesional individualizada.

Fuentes

  1. La Biblia. Génesis 37, 40 y 41; Daniel 2, 4 y 7; Mateo 1 y 2.
  2. Schredl M, Hofmann F. Continuity between waking activities and dream activities. Consciousness and Cognition, 2003. https://doi.org/10.1016/S1053-8100(02)00072-7
  3. Dement W, Wolpert EA. The relation of eye movements, body motility, and external stimuli to dream content. Journal of Experimental Psychology, 1958. https://doi.org/10.1037/h0040031
  4. Freud S. La interpretación de los sueños (Die Traumdeutung), 1900. Project Gutenberg. https://www.gutenberg.org/ebooks/66048
  5. Jung CG (ed.). El hombre y sus símbolos (Man and His Symbols, 1964). Edición consultada: O homem e seus símbolos, Nova Fronteira/HarperCollins Brasil. https://www.skoob.com.br/book/8435
  6. Baçan LP. O Livro dos Sonhos (libro de sueños brasileño). Edición del autor, 2014.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los sueños más famosos de la Biblia?

Los sueños de José en Génesis 37, los del copero y el panadero en Génesis 40, el del faraón con las vacas y las espigas en Génesis 41, los de Nabucodonosor en Daniel 2 y 4 y los de José de Nazaret en Mateo 1 y 2.

¿Qué significan las vacas gordas y flacas?

En el texto de Génesis 41, José explica que las siete vacas gordas son siete años de abundancia y las siete flacas, siete años de hambre que vendrían después.

¿Dios todavía habla por medio de los sueños?

Muchos cristianos creen que sí, pero las iglesias suelen pedir discernimiento: oración, Biblia y el consejo de alguien maduro en la fe. Es una cuestión de fe, sin comprobación científica.

¿Todo sueño tiene un significado espiritual?

La propia Biblia sugiere que no: Eclesiastés relaciona muchos sueños con el exceso de ocupaciones. La investigación también muestra que buena parte de los sueños acompaña lo que vivimos durante el día.

¿Cuál es el significado espiritual de los sueños en la Biblia?

En la lectura cristiana, los sueños bíblicos muestran a Dios guiando a personas en momentos decisivos y pidiendo humildad a quien interpreta. Es una lectura de fe, sin comprobación, que cada tradición aplica a su manera.

Publicidad
sueñossueños en la BibliaJosé en Egiptotradición cristiana