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Qué es una canción pegajosa

Escuchas un coro en el autobús, en una fiesta o en un video corto, y horas después sigue sonando en tu cabeza. Los psicólogos lo llaman imaginería musical involuntaria. En inglés se popularizó como earworm, "gusano de oído", y en español solemos decir simplemente que la canción "se nos pegó".

Es una experiencia muy común. Casi siempre es un fragmento corto, no la canción completa, y muchas veces ni siquiera es una canción que nos guste tanto.

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Lo que tienen en común

Kelly Jakubowski y su equipo preguntaron a unas 3.000 personas qué canciones se les quedaban pegadas con más frecuencia y las compararon con canciones igual de populares que nadie mencionó.

Las pegajosas solían ser más rápidas, con una forma melódica común y fácil de cantar, que sube y luego baja. Al mismo tiempo, tenían algo un poco raro, como un salto inesperado o más notas repetidas de lo habitual. Pasa lo mismo con muchos estribillos de reguetón y de pop latino: simples de tararear, pero con un gancho que los distingue. Haber sido un éxito y haberla escuchado hace poco también aumentaba las probabilidades.

Fuente: Jakubowski y colegas, Dissecting an earworm, Psychology of Aesthetics, Creativity, and the Arts, 2017.

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Por qué pesa tanto lo que escuchaste hace poco

Investigadores de la Universidad de Western Washington hicieron varios estudios sobre canciones que no salen de la cabeza. El factor más claro fue la exposición reciente y repetida: cuanto más había sonado una canción en los días anteriores, más probable era que volviera sola. Por eso la culpable suele ser la que pusieron en la fiesta del sábado o la que suena en todas partes ese mes.

Las tareas automáticas lo empeoran. Bañarse, lavar los platos o caminar una ruta conocida dejan la mente libre para que empiece el bucle.

Fuente: Hyman y colegas, Going Gaga, Applied Cognitive Psychology, 2013.

Cómo sacarla de la cabeza

La misma investigación sugiere algunas estrategias sencillas:

  • Escuchar la canción completa. Lo que se repite suele ser un pedazo. Llegar al final puede cerrar el ciclo.
  • Ocupar la mente en la medida justa. En los estudios de Western Washington, acertijos de dificultad moderada, como los anagramas, redujeron el regreso de la canción. Si la tarea es muy fácil, deja espacio a la canción; si es muy difícil, te rindes y la canción vuelve.
  • No pelear con ella. Intentar a la fuerza no pensar en la canción suele mantenerla ahí.

El truco del chicle

Una solución inesperada vino de la Universidad de Reading, en el Reino Unido. Los participantes escuchaban canciones conocidas y después contaban cuántas veces les volvían a la cabeza. Quienes masticaban chicle reportaron menos pensamientos sobre la música que quienes no lo hacían.

Según los autores, masticar ocupa los músculos y circuitos que usamos cuando cantamos en silencio, la llamada voz interior. Sin ese ensayo mental, la canción tiene menos espacio para repetirse. El efecto es modesto, pero es fácil de probar.

Fuente: Beaman y colegas, Want to block earworms from conscious awareness? B(u)y gum!, Quarterly Journal of Experimental Psychology, 2015.

Música, memoria y emoción

La música activa la memoria y la emoción al mismo tiempo, y eso ayuda a entender por qué algunos fragmentos vuelven sin aviso. Mira también por qué la buena música nos da escalofríos.

Contenido informativo. No sustituye la orientación médica, financiera o profesional individualizada.

Fuentes

  1. Jakubowski K et al. Dissecting an earworm: Melodic features and song popularity predict involuntary musical imagery. Psychology of Aesthetics, Creativity, and the Arts, 2017. https://doi.org/10.1037/aca0000090
  2. Hyman IE et al. Going Gaga: Investigating, Creating, and Manipulating the Song Stuck in My Head. Applied Cognitive Psychology, 2013. https://doi.org/10.1002/acp.2897
  3. Beaman CP et al. Rapid Communication: Want to block earworms from conscious awareness? B(u)y gum! Quarterly Journal of Experimental Psychology, 2015. https://doi.org/10.1080/17470218.2015.1034142

Preguntas frecuentes

¿Por qué solo se queda pegado un pedazo de la canción?

Los fragmentos que se pegan suelen ser cortos, repetitivos y fáciles de cantar, como el estribillo.

¿Tener una canción pegada es señal de algún problema?

No. Es una experiencia muy común y suele pasar sola.

¿Sirve escuchar la canción completa?

Mucha gente dice que sí. Llegar al final puede cortar el bucle del fragmento que se repite.

¿Masticar chicle ayuda a sacar una canción de la cabeza?

Puede ayudar. En un estudio de la Universidad de Reading, quienes masticaban chicle tuvieron menos recuerdos de la canción, probablemente porque masticar interfiere con el canto mental.

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