Ternura que da ganas de apretar
Frente a un bebé cachetón o un cachorrito, mucha gente dice "¡te voy a apachurrar!" o "¡me lo como a besos!", o aprieta los dientes. Parece contradictorio: ¿por qué una emoción bonita saldría como ganas de apretar o pellizcar?
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Lo que encontró el estudio
Oriana Aragón y su equipo, de la Universidad Yale, mostraron que es común reaccionar ante cosas tiernas con expresiones aparentemente agresivas, como apretar o morder de juego. Las personas que más mostraban esta reacción también se recuperaban más rápido de la emoción intensa.
Fuente: Aragón y colegas, Dimorphous Expressions of Positive Emotion, Psychological Science, 2015.
Por qué pasa
La hipótesis de los autores es que expresar una emoción opuesta ayuda a regular una emoción positiva muy fuerte, como llorar de alegría en una boda o una graduación. Es la forma del cuerpo de equilibrar el exceso, sin intención de lastimar.
Qué hace que algo sea tierno
El zoólogo Konrad Lorenz describió los rasgos que hacen que algo parezca tierno: cabeza grande en relación con el cuerpo, ojos grandes, cachetes redondos y frente alta. Son rasgos típicos de los bebés, y por eso los cachorros, los muñecos y hasta los coches con "cara" redonda despiertan la misma reacción. Una revisión en Trends in Cognitive Sciences muestra que la ternura no es solo visual: la risa de un bebé, los sonidos suaves y hasta los olores cuentan. La ternura capta la atención en una fracción de segundo y activa zonas del cerebro ligadas a la recompensa, probablemente porque ayuda a que los bebés reciban cuidado.
Fuente: Kringelbach y colegas, On Cuteness, Trends in Cognitive Sciences, 2016.
Lo que muestra el cerebro
En 2018, investigadoras de la Universidad de California en Riverside registraron la actividad eléctrica del cerebro de adultos mientras veían fotos de bebés y animales, algunas editadas para verse más tiernas. Quienes dijeron sentir más ganas de apretar también mostraron respuestas cerebrales más fuertes ligadas a la emoción y la recompensa. Coincide con la idea de Yale: el "te voy a apachurrar" funciona como válvula de escape, no como deseo real de lastimar. Mira también por qué los perros parecen entender nuestras emociones.
Fuente: Stavropoulos y Alba, It's so Cute I Could Crush It, Frontiers in Behavioral Neuroscience, 2018.
Fuentes
- Aragón OR et al. Dimorphous Expressions of Positive Emotion. Psychological Science, 2015. https://doi.org/10.1177/0956797614561044
- Kringelbach ML et al. On Cuteness: Unlocking the Parental Brain and Beyond. Trends in Cognitive Sciences, 2016. https://doi.org/10.1016/j.tics.2016.05.003
- Stavropoulos KKM, Alba LA. "It's so Cute I Could Crush It!": Understanding Neural Mechanisms of Cute Aggression. Frontiers in Behavioral Neuroscience, 2018. https://doi.org/10.3389/fnbeh.2018.00300
Preguntas frecuentes
¿La agresión tierna es normal?
Sí. Los estudios muestran que es una reacción común y no tiene relación con querer hacer daño.
¿Por qué pasa?
Una hipótesis es que una expresión opuesta ayuda a regular una emoción positiva muy intensa.
¿Qué hace que algo parezca tierno?
Rasgos de bebé, como cabeza grande, ojos grandes, cachetes redondos y frente alta, además de sonidos como la risa de un bebé.
¿Todo el mundo siente ganas de apretar?
No. Varía de persona a persona, y mucha gente nunca lo siente.