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Una asimetría a propósito

Suscribirse a una plataforma de streaming, una app de música o un gimnasio digital toma segundos: la tarjeta ya está guardada y la prueba gratis parece inofensiva. Cancelar suele exigir encontrar un menú escondido, contestar una encuesta y rechazar tres ofertas, o llamar en horario de oficina. Esa diferencia no es casualidad. Se apoya en cómo tomamos decisiones.

Lee también: Gastos hormiga: los pequeños gastos que pesan a fin de mes y Cashback: ¿vale la pena o es una trampa de marketing?.

El peso de dejar las cosas como están

Los economistas llaman sesgo del statu quo a la tendencia a mantener la situación actual, aunque cambiar sea mejor. Un trabajo clásico de William Samuelson y Richard Zeckhauser mostró, con experimentos y datos reales, que las personas eligen con una frecuencia desproporcionada la opción que ya está vigente.

En una suscripción, lo vigente es seguir pagando. Cancelar exige una decisión activa, y cada paso de más aumenta la probabilidad de dejarlo para después. Por eso la prueba gratis que se convierte en cobro automático funciona tan bien para quien vende.

Fuente: Samuelson y Zeckhauser, Status quo bias in decision making, Journal of Risk and Uncertainty, 1988.

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Por qué el cobro pequeño engaña

Un cargo mensual bajo en la tarjeta casi no se siente cuando llega. Es el efecto del "dolor de pagar", explicado en los gastos hormiga que pesan a fin de mes. Sumados, varios cargos discretos se convierten en una cuenta grande. Y si la suscripción se cobra en dólares, el tipo de cambio la puede encarecer mes a mes.

Qué derechos tienes al cancelar

Las reglas cambian de país en país, pero en general las leyes de protección al consumidor de la región dan dos tipos de protección. La primera es un plazo para arrepentirte de compras hechas a distancia, como las de internet: en Colombia, por ejemplo, el derecho de retracto es de 5 días hábiles, y en Argentina, de 10 días corridos. La segunda es la obligación de ofrecer una forma de dar de baja por el mismo medio en que contrataste; en Argentina, los sitios deben mostrar un "botón de baja" visible.

Si una empresa no te deja cancelar, guarda capturas y presenta una queja ante el organismo de protección al consumidor de tu país, como la Profeco en México o la Superintendencia de Industria y Comercio en Colombia, y pide a tu banco que bloquee los cargos recurrentes.

Cómo darle la vuelta

  • Anota en el calendario la fecha en que termina la prueba gratis el mismo día que te suscribes. La decisión de salir queda agendada.
  • Revisa el estado de cuenta una vez al mes buscando cargos recurrentes. Tres meses seguidos sin usar es un buen criterio para cortar.
  • Revisa las suscripciones de tu celular, en tu cuenta de Apple o de Google Play, donde se esconden muchas apps.
  • Cancela por el mismo canal en que te suscribiste y guarda el correo de confirmación o una captura.
  • Prefiere planes mensuales a anuales mientras pruebas si de verdad lo vas a usar.
Contenido informativo. No sustituye la orientación médica, financiera o profesional individualizada.

Fuentes

  1. Samuelson W, Zeckhauser R. Status quo bias in decision making. Journal of Risk and Uncertainty, 1988. https://doi.org/10.1007/BF00055564

Preguntas frecuentes

¿Puedo arrepentirme de una suscripción contratada por internet?

En muchos países de la región existe un plazo de retracto para compras a distancia, como 5 días hábiles en Colombia o 10 días en Argentina. Pasado ese plazo, rigen las reglas del contrato.

¿Por qué cancelar pide tantos pasos?

Cada paso aumenta la probabilidad de que desistas. Es una elección de diseño que se apoya en el sesgo del statu quo.

¿Cómo encuentro suscripciones que olvidé?

Revisa tus estados de cuenta y las listas de suscripciones de tu cuenta de Apple o de Google Play.

¿Qué hago si una empresa no me deja cancelar?

Guarda pruebas, presenta una queja ante el organismo de protección al consumidor de tu país y pide a tu banco que bloquee el cargo recurrente.

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